Los escoceses se encuentran entre las primeras poblaciones que usaron grasa de cerdo para freír sus alimentos, posteriormente emigraron sobre todo al sur de Estados Unidos. Esto se sabe porque, hasta el momento, los estadounidenses solo hervían u horneaban sus alimentos.
Cuando la población africana fue sometida a esclavitud y trasportada al sur de Estados Unidos a trabajar en las plantaciones, tenían pocas posibilidades de llevar una alimentación variada. Sólo se les permitía criar gallinas. Por eso, el pollo frito fue una de las pocas alternativas que tuvieron para seguir comiendo carne y esto se mantuvo incluso después de la abolición de la esclavitud y se convirtió, además, en un platillo sureño típico.
A través de guerras, intercambios culturales y colonos, la receta llegó a Inglaterra, donde se incluyó en un popular libro de cocina. La primera receta registrada conocida de pollo frito al estilo americano aparece en el libro de cocina de Hannah Glasse (escritora británica), "El arte de la cocina, simple y fácil", publicado en Dublín en 1747.
La existencia del hierro fue clave para la elaboración de las cosas fritas ya que es uno de los materiales más adecuados para resistir el calor de la grasa derretida. En el siglo XIX el hierro fundido estuvo disponible ampliamente para su uso en cocina, esto convierto el pollo frito en una receta históricamente moderna.
Entre 1929 y 1941, Estados Unidos sufrió la Gran Depresión. En ese momento, las tasas de empleo estaban en su punto más bajo, lo que significaba que los estadounidenses de todas las razas necesitaban alternativas alimentarias más económicas. Los establecimientos de comida empezaron a elaborar platos con ingredientes mínimos, como hamburguesas, guisos y pollo frito. El pollo frito no siempre era la opción ideal, ya que tardaba casi media hora en freírse en el sartén, pero el dueño de una gasolinera en Kentucky estaba a punto de cambiar eso.
El coronel Harland Sanders revolucionó el proceso al conseguir una olla a presión y llenarla de aceite. Lo que podría haber sido una peligrosa explosión, en realidad resultó en una forma más rápida de freír pollo, reduciendo el tiempo de cocción a solo unos minutos. Con su nueva receta secreta, comenzó a vender pollo frito en su gasolinera. Este método sentó las bases para la comida rápida de pollo frito que conocemos hoy en día.
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